No te precipites. La transformación digital de la empresa no es hacer click

transformacion digital de la empresa y digitalizacion de las pymes 20 de abril de 2020

NO FALLES CON TU ESTRATEGIA DIGITAL

En estos días estamos asistiendo a unos momentos muy complicados de asimilar. Ninguno de nosotros, nuestra generación, los que nacimos después de los años 40, los que no somos hijos de la posguerra, nos parecía imposible vivir una situación así. Nuestros familiares y amigos enferman y fallecen, al principio lo veíamos lejano, pero con el tiempo todos tenemos alguien cerca que ha sufrido.

Y entre tanta preocupación, resulta que también nos tenemos que preocupar de la economía, de las empresas, de los trabajadores, de seguir generando; porque resulta que la actividad se para, pero nuestros hábitos de economía del bienestar no lo hacen. Seguimos necesitando dinero para vivir.

Y, ¿qué ha ocurrido con las empresas?

A pesar del parón generalizado, muchas han podido seguir trabajando, algunas ganando dinero e incluso unas cuantas han crecido. Gran parte del éxito de estas empresas ha estado en la digitalización. Este proceso de transformación digital de la empresa, esta manera de entenderlas y sobre todo esta forma de funcionar tanto hacia el interior como al exterior es la que permite funcionar en situaciones como ésta que estamos viviendo.

¿Qué ocurrirá cuando podamos trabajar y todo vuelva a la normalidad?

No me cabe la más mínima duda que muchos empresarios estarán pensando o incluso ya lo han decidido. Voy a comenzar la digitalización de la empresa. Mi empresa a partir de ahora será digital.

Decía Albert Einstein que  “Es en la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias”… “Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado…” …..: “Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia”.

Pero algunos, en este proceso de transformación digital de la empresa fallará y el problema es que muchos siguen pensando que la digitalización de las pymes es comprar ordenadores, tablets, programas informáticos y no imprimir papel……..y aquí radica parte del error. La poca visión digital del entramado directivo y de las instituciones que subvencionan o incentivan estos procesos nos dirigen a esta situación de fracaso.

Por si sirve de algo y alguien se decide a llevar a cabo un proceso de transformación digital para pymes, hablaremos de algunas situaciones habituales que hacen que fallen estos procesos.

FALTA DE COMPROMISO DE LA DIRECCIÓN DE LA COMPAÑÍA

No hay que ser muy listo para darse cuenta que muchas empresas están en dificultades, algunas en dificultades extremas y su primera y más imperiosa necesidad será conseguir recursos, tesorería. Liquidez para seguir funcionando. 

Pero a pesar de estos contratiempos, como el equipo directivo ha participado en varios webinars sobre digitalización para pymes y han visto a muchas empresas digitales triunfar, seguirán adelante con la idea de la digitalización de su empresa y lanzarán el proyecto.

Cuando lleguen las primeras dificultades, cuando haya que priorizar en recursos, en tiempos o en dedicación, el proceso de transformación digital de la empresa sufrirá y ese mensaje lo captará el equipo de inmediato.

Es muy difícil que en organizaciones donde el equipo directivo no empuja como el que más y no le da su lugar a este proceso, puedan llegar a culminar la transformación.

Si no hay compromiso real de los directivos, estamos abriendo grietas en la organización.

LO DIGITAL CREA MÁS VALOR PARA EL CLIENTE QUE PARA LA ORGANIZACIÓN

Este punto cuesta mucho entenderlo. Es complicado aceptar que parte o gran parte del valor que estoy creando irá a parar al cliente.

El cliente al igual que las empresas evolucionan y son unos “animales” letales.

¿Qué exige un cliente digital?

  • Precios competitivos. Tienen una facilidad enorme para encontrar comparativas de precios. Buscadores sectoriales como los de viajes, hoteles, seguros, hipotecas o el mismo Google Shopping. Son auténticos depredadores de ofertas y los precios excesivos los detectan al momento.
  • Servicio impecable. Quieren un servicio excelente y rapidísimo. Comida a la casa en 15-20 minutos, compras en otro país y llega mañana a primera hora, compro software y lo descargo al momento, compro un máster y en ese mismo momento empiezo a recibir las clases…..El cliente digital no entiende tener que esperar. Si percibe tiempos de espera, elegirá otra opción, sobran alternativas.
  • Comunicación. Podrá opinar públicamente sobre nosotros. Ahora tienen el derecho a hacer públicas sus quejas, pero también tenemos la oportunidad de que hablen bien de nosotros. La experiencia de cliente hay que cuidarla en todo el proceso y en digital no acaba.

La transformación digital para las pymes comienza por las personas y el cliente siempre debe estar en el centro de nuestra propuesta de valor. Gran parte del valor que generemos debe ir al cliente. No debemos tener duda sobre este aspecto. No olvidemos que está a un click de irse con la competencia.

DIGITALIZACIÓN, DISRUPTIVO, MODELO DE NEGOCIO, INNOVACIÓN, RIESGO, AGILIDAD. ¿CÓMO MOVERNOS ENTRE ESTOS CONCEPTOS?

Todos estos son términos que se tocan en los procesos de digitalización de una empresa. Son conceptos claves pero hay que tratarlos en su justa medida y sabiendo muy bien lo que proponemos.

Emprender o digitalizar no conlleva siempre innovar o ser disruptivo. No necesitamos romper el mercado o crear productos totalmente novedosos para iniciar un proceso de transformación digital.

Esto nos lleva a estrategias erróneas o en la mayoría de los casos a inmovilismo ante la imposibilidad o incapacidad de encontrar ese elemento disruptivo.

Jacques Bughin, Tanguy Catlin, Martin Hirt y Paul Willmot de McKinsey&Company en su artículo  “Why digital strategies fail” nos explican como distintos tipos de empresas se moverán entre los cuadrantes que generan un eje que mida el grado del cambio y otro eje que mida el ritmo del cambio.

¿CÓMO PLANTEAR LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL DE LA EMPRESA A PLAZOS?

Olvidémonos de lo que hemos aprendido en las Escuelas de Negocio tradicionales. Ya no tiene sentido hablar de planes quinquenales, plazos de 3 años, trabajar a 2 años vistas… la digitalización exige plazos más cortos.

El emprendimiento digital nos ha traído muchos conceptos y metodologías que son totalmente trasladable a grandes compañías. Una que encaja perfectamente con este punto es la utilización de metodologías ágiles. No tiene sentido hacer la típica estrategia en cascada con un flujo de 18-24 meses donde todo va enlazado y aparecen cuellos de botella que ralentizan el proceso.

Las metodologías ágiles nos permiten trabajar con sprints cortos que hacen que sea posible detectar errores con anticipación y nos permite ir reajustando la estrategia de manera continua. Es un proceso más vivo, más rápido y sobre todo mucho más barato en el proceso. La búsqueda de productos mínimo viable (MVP) nos permite estar en continua innovación sin perder el pulso al mercado.

El ser capaz de crecer con sprints cortos permite obtener muchos pequeños éxitos y los errores son fácilmente salvables. Esto crea mucho mejor ambiente de trabajo y motivación entre el equipo.

Seguramente estos aspectos que hemos tocado en este post no serán todos los necesarios para llevar un proceso de digitalización con éxito, pero si puedo asegurar que es una muy buena base para estar bien posicionados en esta maravillosa aventura que comenzarán muchas empresas en los próximos meses.


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